Lo que pasa es que tu melancolía es como una playa imaginaria con viento, no tiene por qué hacer frío, pero no hay nadie, y la mía es un bosque, dijo ella, por eso me enredo y se me nota más al perderme ahí.
Escribir es demasiado íntimo como para que otro lo corrija, un ajuste de cuentas entre la experiencia, las lecturas y el lenguaje…
(Extraído de Frío en Alaska de Matías Capelli)