Archivos para la Categoría 'Historias propias'

Carta

Hace tiempo me había decidido a escribir cartas sin destinatario real. Acá se va la primera.

En tu 70mo aniversario; en tu día, hoy.
Esta es nuestra línea de tiempo:

Me hacías caballito hasta que te dolía la pierna, dibujabas pitufos para que coloreara y en la mesa sentada a tu lado me acariciabas la parte interna del brazo derecho, tu favorita.

Compartiste tu amor por la literatura y el cine, me abriste las puertas de tu gran biblioteca y me permitiste empezar a descubrir el mundo dejándome ver las películas que quise hasta la hora que quería, sin importar qué edad tenía.

Charlabas conmigo al volver de la escuela, te contaba mi día de pe a pa. Después de a poco empezamos a discutir, especialmente durante los almuerzos de fin de semana.

Odiaste a mi primer novio y dejaste de abrazarme hasta que desapareció. Fuiste social y correcto con el resto; sin duda no te convencían mucho.

Soportaste a la típica adolescente que fui, me dejaste ir y recibiste a la m que conocés hoy. Una parte tuya está muy orgullosa; otra más grande no me entiende. Así, de a poco, tuvimos cada vez menos cosas que compartir y menos temas para charlar. Me dicen que es el proceso natural de la vida: madurar y separarse de sus padres.

Confías y crees en mí, como siempre, y me apoyás en todo lo que decida emprender.

Pérdidas

En los últimos años tuve muchas pérdidas. Algunas físicas, reales: mi abuelo y mi psicoanalista, el proyecto profesional en grupo, algunos amigos al irse lejos y otros por diferencias de vida, dos amores y un bebé. Y en el entre tanto, durante estos (largos) cuatro años, se fue forjando una m con otras pérdidas, inmateriales. El dolor se llevó mucho de mí y me llenó de miedos.

Pero el año nuevo, como una new year resolution inconsciente, trajo algo diferente en mí. Esas pérdidas de alguna manera se volvieron a mi favor y hoy, a pesar de que todavía tengo muchos asuntos por resolver, logro salir de este momento paralizante de mi vida, de a poco. Por primera vez no doy tantas vueltas cuando quiero emprender algo, y lo termino. En estos cuatro meses de 2009, reconocí, acepté y cerré muchos más temas de lo que alguna vez hubiera imaginado.

Palabras veraniegas

Me pregunto por qué las palabras escritas se me siguen escapando. No me permite desprenderme de todos estos pensamientos, sensaciones. Las palabras orales parecen de a poco regresar. En análisis; con algunas personas. Lo verbal se está llevando mis textos. Lo inverso a lo que me sucedió hace un año cuando cuentaspendientes empezó.

Sin embargo, me gusta el efecto del verano en mí. Después el año me pasará por encima. Ese vivir los días con cierto ocio vacacional. Esas ganas de emprender con la incertidumbre sobre la constancia. Ese torbellino mental. El 1º de marzo suele indicar el fin de ese período en mí. A diferencia de este año. ¿Será la nueva década, la nueva casa o el nuevo horizonte?

Un año más

El año pasado pasé chivo. Acá va otra vez.

Realmente es una oportunidad para no desperdiciar.

Aún

Hoy hace un año que empecé este blog. Se supone que debería tener menos cuentas pendientes y muchas historias contadas. No es así pero no me importa. A la m de otra época la hubiera carcomido la necesidad de hacer todo como corresponde y terminarlo. Y mi idea siempre había sido cerrar este blog hoy. Pero si hay una cuenta pendiente en mi vida que resolví ha sido la de relajarme. Los tiempos del no goce del ocio han quedado atrás.

La proximidad del año nuevo suele ser época de balances. No sólo no me gusta hacerlos, sino que en este año saldría perdiendo. De mi top ten + 8 de cuentas pendientes no hay una que haya cambiado de categoría. Ni mi New Year Resolution pude cumplir.

Pero por suerte en este año de continuos pendientes inconclusos algo dentro mío comenzó a movilizarse. De a poco estoy logrando encarar estas situaciones desde otra perspectiva. Con mayor optimismo, más positiva, como a esa m de otra época, pero sin tanta autoexigencia.

Me permito darme un año más para avanzar en esta búsqueda.

¿Qué cuenta pendiente estás pasando de año?

Confidencia

Tengo un secreto. Hoy hace exactamente 3 meses. Por primera vez es uno que no le conté a absolutamente nadie. Y eso no es algo que suelo lograr. Como con este intento de blog: al tiempo de tenerlo le confesé quién era a algunos lectores y luego lo compartí con algunos amigos. Probablemente haya sido un error porque ahora me siento un poco cohibida al escribir. De ahí mi silencio de estos meses quizá. Me gusta el anonimato, así me desprendo de mis miedos y pudores

Ahora tengo un nuevo secreto. Oscuro, perverso, avergonzable. Que me ha hecho mentir en ciertas ocasiones. Tan turbio que nunca lo exteriorizaría. Cuenta pendiente no planificada.

Siempre creí en que todo vuelve. Esto puede tener consecuencias. No debería seguir haciéndolo, pero no puedo resistirme, y por alguna extraña razón siento que tengo cierto control sobre la situación.

¿Alguna vez tuviste una adicción así? ¿Fue secreto?

dicen por ahí que todo vuelve en la vida
espero que así sea, hay tant@s que se lo merecen
yo tengo la conciencia limpia

Suelen decirme que doy imagen de mina fuerte y autosuficiente, que parezco no necesitar a nadie. Gracias a años de psicoanálisis me dí cuenta de que nada más lejano: soy una niña no preparada aún para este mundo. Y aunque como alguna vez dije todo tiene su dualidad ayer descubrí que en realidad soy una luchadora y una sobreviviente.

Fue sin duda un amague, un intento más bien. No logré retomar, ni llegué a esos próximos posts prometidos. Dos (!) meses después de la última vez que escribí, no hay explicación, menos aún justificación, que valga.

Simplemente me siento más alejada del mundo blogger, ese al que tanto me costó decidirme a entrar. También del ciberespacio en general, y la compu en mi tiempo libre en particular. Muy probablemente porque ando con mucho laburo, y el poco tiempo que tengo libre se lo dedico a mi gente y a liberar mi mente.

Las cuentas pendientes siguen ahí. Algunas resueltas, otras en proceso de, muchas otras ni cerca, y más por venir. Y seguramente me harán volver cuando supere esta fase de mi vida. Por lo pronto que no postear no se convierta en una nueva ya es algo. Sí espero encontrar la energía para volver a ser una mejor lectora.

 

Entradas siguientes »