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Confidencia

Tengo un secreto. Hoy hace exactamente 3 meses. Por primera vez es uno que no le conté a absolutamente nadie. Y eso no es algo que suelo lograr. Como con este intento de blog: al tiempo de tenerlo le confesé quién era a algunos lectores y luego lo compartí con algunos amigos. Probablemente haya sido un error porque ahora me siento un poco cohibida al escribir. De ahí mi silencio de estos meses quizá. Me gusta el anonimato, así me desprendo de mis miedos y pudores

Ahora tengo un nuevo secreto. Oscuro, perverso, avergonzable. Que me ha hecho mentir en ciertas ocasiones. Tan turbio que nunca lo exteriorizaría. Cuenta pendiente no planificada.

Siempre creí en que todo vuelve. Esto puede tener consecuencias. No debería seguir haciéndolo, pero no puedo resistirme, y por alguna extraña razón siento que tengo cierto control sobre la situación.

¿Alguna vez tuviste una adicción así? ¿Fue secreto?

Una dulce amiga me dejó ayer, día apagado si los hay, con un sabio mensaje, que espero recordarme seguido:
La vida es caos, lleno de inequidades e injusticias, hay que aceptarlo y ya

dicen por ahí que todo vuelve en la vida
espero que así sea, hay tant@s que se lo merecen
yo tengo la conciencia limpia

con palabras de bunbury&vegas
mi corazón espartano recuerda porque logró olvidar

Suelen decirme que doy imagen de mina fuerte y autosuficiente, que parezco no necesitar a nadie. Gracias a años de psicoanálisis me dí cuenta de que nada más lejano: soy una niña no preparada aún para este mundo. Y aunque como alguna vez dije todo tiene su dualidad ayer descubrí que en realidad soy una luchadora y una sobreviviente.

Fue sin duda un amague, un intento más bien. No logré retomar, ni llegué a esos próximos posts prometidos. Dos (!) meses después de la última vez que escribí, no hay explicación, menos aún justificación, que valga.

Simplemente me siento más alejada del mundo blogger, ese al que tanto me costó decidirme a entrar. También del ciberespacio en general, y la compu en mi tiempo libre en particular. Muy probablemente porque ando con mucho laburo, y el poco tiempo que tengo libre se lo dedico a mi gente y a liberar mi mente.

Las cuentas pendientes siguen ahí. Algunas resueltas, otras en proceso de, muchas otras ni cerca, y más por venir. Y seguramente me harán volver cuando supere esta fase de mi vida. Por lo pronto que no postear no se convierta en una nueva ya es algo. Sí espero encontrar la energía para volver a ser una mejor lectora.

 

Próximamente (actualizado)

Estoy completamente superada con la cantidad de cosas que tengo para hacer. Todas cosas que debo hacer. Y retumba en mi cabeza desde la infancia la voz de mi madre diciendo que “tenemos que hacer lo que debemos y no lo que queremos”. Rebelarme contra este mandato (sumado a las diferencias ideológicas) es lo que me ha convertido en la oveja negra de la familia.  Y por eso insisto en que elijo todo el trabajo que tengo, lo que no quiere decir que no le roben tiempo a todas esas otras cosas cotidianas.

Encima, soy de esas personas que siempre se cuestionan absolutamente todo. Casi al borde de no permitirme disfrutar. Hice terapia y me ayudó (mucho), pero hace un año que no y se siente. Tengo ganas de retomar pero sería sumar otra cosa a la que hay que hacerle lugar en estos días míos que deberían tener al menos 30 horas.

Creo fervientemente en que los problemas se solucionan poniéndolos sobre la mesa y suelo hacerlo. Últimamente hay unas cuantas personas a las que tengo tanto para decirles, pero el momento justo no aparece, y a medida que pasa el tiempo más difícil se hace. Podría escribirles una carta. Siempre fui mejor con la palabra escrita que la dicha. Necesito sacármelo del sistema, que dejen de ser una cuenta pendiente.

Update – Me decidí: no voy a hablar. Voy a escribir las cartas; una a una, como si tuviera enfrente a cada una de las personas con las que tengo un ‘tema’ pendiente. Y si me animo, las posteo acá. Quizás hacerlas semi públicas ayude a sacarme esta mochila. Veremos cómo nos va.

Todo tiene 2 lados 2

(Como todavía no domino del todo esto de musicalizar, primero hagan click acá y después sigan leyendo) 

Hace un tiempito quise retomar la temática de este blog intenté ponerme al día con muchos aspectos de mi vida. En el medio quedó (¡qué paradoja!) postear en el blog, visitar los de mis bloggers amig@s, y casi casi tenía una nueva cuenta pendiente en mi vida. Pero dejemos ese debate para otro momento (o, mejor, no lo tengamos). 
Este silencio cuasi forzado por estar bastante demasiado ocupadita no me gustó nada así que acá estoy de vuelta (y espero sea para quedarme, más continuadamente).

Este blog surgió en mi cabeza en los 3 días que pasé en medio de un torbellino de familiares sanguineos y políticos alrededor del Año Nuevo. Esa sicosis familiar a lo ‘los Campanelli un poroto’ seguida del efecto repetitivo de los domingos tan bizarros en lo de la abueli, me provocaron por primera vez una gran sensación de alienación (que por alguna extraña razón no logro aún superar). Pero en esta Semana Santa me hice de tripas corazón, me organicé un plan con una amiga y pasé el Domingo de Pascua lejos (bien lejos) de cualquier conocido (los míos, los de el, los de la hnita).
Qué año de vacaciones en constante reencuentro… Aunque todavía está en mí la dualidad descubierta:

el placer de no necesitar, de no depender
vs.
el rechazo a esa distancia y el miedo a estar sola

 

Planteo diario

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