Archivo para 21 junio 2009

Carta

Hace tiempo me había decidido a escribir cartas sin destinatario real. Acá se va la primera.

En tu 70mo aniversario; en tu día, hoy.
Esta es nuestra línea de tiempo:

Me hacías caballito hasta que te dolía la pierna, dibujabas pitufos para que coloreara y en la mesa sentada a tu lado me acariciabas la parte interna del brazo derecho, tu favorita.

Compartiste tu amor por la literatura y el cine, me abriste las puertas de tu gran biblioteca y me permitiste empezar a descubrir el mundo dejándome ver las películas que quise hasta la hora que quería, sin importar qué edad tenía.

Charlabas conmigo al volver de la escuela, te contaba mi día de pe a pa. Después de a poco empezamos a discutir, especialmente durante los almuerzos de fin de semana.

Odiaste a mi primer novio y dejaste de abrazarme hasta que desapareció. Fuiste social y correcto con el resto; sin duda no te convencían mucho.

Soportaste a la típica adolescente que fui, me dejaste ir y recibiste a la m que conocés hoy. Una parte tuya está muy orgullosa; otra más grande no me entiende. Así, de a poco, tuvimos cada vez menos cosas que compartir y menos temas para charlar. Me dicen que es el proceso natural de la vida: madurar y separarse de sus padres.

Confías y crees en mí, como siempre, y me apoyás en todo lo que decida emprender.

El amor y El pasado

Porque el dolor por amores pasados me anestesió el corazón y las palabras por un tiempo, Alan Pauls en El pasado lo dice por mí:

…y en el amor ella incluía también todo lo que venía antes y después del amor, todo lo que lo escoltaba, lo que quedaba a su lado, lo que flotaba como una nube a su alrededor, lo que el amor había desalojado y lo que había desalojado al amor.

El amor es un torrente continuo.

Las membranas del amor son frágiles; el roce más fortuito puede desgarrarlas.

La idea de que el amor, el amor verdadero, ese amor que estaba más allá de todo estilo, no tenía nada que ver con la efusión, ni con la sensibilidad, ni con el carácter envolvente de los sentimientos, y todo, en cambio, con la precisión, la economía y una facultad antigua, injustamente desprestigiada, llamada puntería. El amor, no abraza: hiere. No inunda, se clava.

Nadie se separa. Las personas se abandonan. Ésa es la verdad, la verdad verdadera. El amor podrá ser recíproco, pero el fin del amor, no, nunca.

…no es de muerte natural que muere un amor genuino, sino bañado en sangre, bajo los golpes que le asesta otro, no necesariamente genuino…

Querer es lo que hacen los cuerpos, y nosotros ahora sólo somos fantasmas.

Si me amaras

But were I loved, as I desire to be,
What is there in the great sphere of the earth,
And range of evil between death and birth
That I should fear – if I were loved by thee?
All the inner, all the outer world of pain
Clear love would pierce and cleave, if thou wert mine,
As I have heard that, somewhere in the main,
Fresh-water springs come up through bitter brine.
(Tennyson)